martes, 16 de diciembre de 2008

El Ausente.

Estas líneas van para ti, para el ausente; para el callado; para el tirano; para el servicial; para el grande; para el cobarde; para el padre; para el hijo; para el que lo es todo... menos humano.

Tú y yo, sabemos quien eres, yo conozco tu debilidad, pues sé de que estas hecho, y con ese pequeño detalle ¡mira que se te puede destruir!

No me malinterpretes, no te odio, pues no podría hacerlo, tan sólo detesto lo que representas, y no lo que eres, pues lo que eres en mi ya fue consumido.

Lo único que lamento es ver que mis hermanos sean tan ignorantes para aceptar tu origen. Tan cobardes para darte sus logros y achacarse a sí mismos sus derrotas.

No logro entender porque eres tan arrogante e hipócrita, porque te divorciaste de mi madre tierra, dejando huérfana a tu hija la humanidad. Porque te olvidaste de ella, porque la culpas del olvido, si el único pusilánime eres tú.

Te habla... eres sordo. Estas tan arriba que no la oyes.
Te busca... no la miras. ¿Será a caso que ya te hastiaste de ella; será que tu cuello esta fatigado de estar inclinado a la pendiente?

¿Por qué no bajas? Si eres tan fuerte como dice mi hermana ¿por qué no bajas?
Con todas tus historias épicas no eres lo suficientemente valeroso para enfrentar a tus hijos.

Te diré algo, si llegas a bajar, no trates de ser como aquel padre que después de años de ausencia viene a justificarse.
¿Qué te tengo que pedir perdón? ¿Qué no te puedo ver? ¡que estupidez! Más que pedirte perdón, creo que tienes mucho que explicarme, más que tratar de verte, te pediré que me hables. Te exigiré respuestas para mi y mi hermana.
¡Charlatán de primera! Te quieres llevar el crédito de lo que tanto esfuerzo le costó a mi madre, y ahora hasta te atreves a decir que tu mismo la creaste. Vienes a decirle eso a mi hermana. No te das cuenta que tu para mi made eres muy joven con escasos cinco mil años. Tanto me ha dicho y contado mi hermana de ti, que creo que no se ha dado cuenta que su lengua se le descarrió, que comienza en su cerebro y concluye en sus oídos, que lo que cree escuchar de ti, en realidad solo lo piensa ella misma. Pero lo cree tan real porque le llega a sus tímpanos. Entonces, no eres mas que rumores en los oídos de una hermana, pero está tan acostumbrada a ti, que te ha tratado de hacer real.

Pues bien, ¿cómo explicar lo siguiente? es duro, pero real.

Todo comenzó hace más de cinco mil años, cuando mi hermana empezaba a hablar. Era su infancia. Vivía en un lugar llamado Mesopotamia, allá lejos de donde estamos ahora. En fin, por esos entonces a mi hermana le sobraba mucho tiempo libre, y tú sabes que como cualquier niño desocupado, su mente retoza. Fue cuando notó la ausencia de un padre e imagino uno. De ahí surgiste, pero para esos entonces tu nombre no era el actual.
Tiempo después mi hermana se fraccionó en pequeños gajos sociales, pero como ya le gustaba la idea de ti, no pudo desprenderse de esta misma, y por el contrario, te llevó en cada gajo, y cada uno te asigno un nombre y una peculiaridad. Y así, poco a poco te divulgaste. Algunos te hicieron gordo, otros flaco, otros por su parte te hicieron anatómicamente bonito y otros por su parte feo. En conclusión, te moldearon a su gusto y forma.

Pero llego el momento en que a mi hermana le pareciste redundante y opto por unificarte de todos los gajos y darte todas las cualidades que representarían todas las cosas que no podía explicarse, así como un solo nombre, pequeño pero conciso. Naciendo precisamente tus actuales cuatro letras. Pero ella se aburriría de ti solamente, es por eso que como buen padre fuiste convertido en su héroe, y como buen superhéroe, tendrías que tener un Némesis, algo que fuera lo opuesto a ti, la otra cara de la moneda; el polo opuesto.

Ah... como se divertía mi hermana contigo, jugaban a que juntos con ayuda de tu mancuerna derrotarían a tu enemigo, a que tú eras el bueno y él el malo. Pero tanto a durado el juego que mi hermana ya no quiere parar de jugar; su mente y su lengua te han hecho parte de ella.
De tanto en tanto charlo con ella y me doy cuenta que tiene miedo de dejar de jugar, de aceptar que ella misma te creó, que tan solo eres el resultado de su imaginación ante los sucesos que para ese entonces no podía razonar; que solo estas en su mente. He notado que tiene temor de admitir la ironía de que el ser mas poderoso que conoce es una invención de sí misma, de que aquel ente omnipotente y supremo puede ser abatido con un simple pensamiento maduro y realista.

No sé si mi hermana algún día despierte de su juego infantil, o si morirá deseando poder verte. Lo que si sé, es que tu para mi ya no eres real, que ya por fin desperté de ese letargo. Que asumí la responsabilidad de mis actos, aunque eso implique aceptar tanto derrotas como triunfos como míos. Que mirar arriba o abajo da igual, pues hay la misma ausencia por ambas partes. Que la única fuerza que necesito aceptar es en la de mi propio ser. Que no necesito crearte para después adorarte. Que no podemos seguir inferiorizándonos ante ti, producto mental. Que no debemos abusar de la ignorancia para acabar con los que realmente existen.

Otra cosa que también sé, es que no podemos seguir inmersos en una historia infantil que ahora utilizan para dominar y esclavizar.

“Antes fuiste un sueño.... ahora eres una pesadilla”

... En Las Estrellas.

Hay que mirar adelante, donde el camino es confuso, desconocido; donde es difícil la decisión de seguir más allá. Es aquí donde muchos claudican, temen actuar y luchar. Temen volcar su mirada y el destino de su camino a lo desconocido. Abrazan y se aferran a lo conocido , a lo trillado, se aferran pues, al pasado mismo.

La decisión de cambio no radica en nuestros actos, sino en nuestra convicción. Cuan fácil es mentir a los demás, pero que insoportable es engañarse a sí mismo. Si las aspas del molino nos arrastran , que no sea al fango, sino a las estrellas, al horizonte, donde no existen dioses ni amos, donde no existen paraísos ficticios ni tormentos perennes. Esos, son solo elementos de control para limitar nuestro pensar.

No hay que coartar nuestros actos a lo que nuestros ascendientes, engañados; creen y etiquetan como “bueno o malo”. Seamos capaces de tomar nuestras propias decisiones, y por ende, nuestras propias responsabilidades. Ya que al igual que cometemos errores, también logramos triunfos. Y como el primero, el segundo, es de igual forma, gracias a nosotros mismos, y no gracias ningún ser divino. ¿Por qué cuando fracasamos nos culpamos tan severamente? Y ¿por qué cuando algo nos resulta bien o conseguimos algún triunfo, decimos que es obra de una divinidad?. ¿estamos tan acostumbrados a su bajarnos?. Aceptemos nuestros triunfos como nuestras derrotas. No nos rebajemos nosotros mismos ante nuestros logros. No nos subestimemos, si nos proponemos algo, somos tan capaces y fuertes para conseguirlo, todo depende del valor y la determinación con la cual luchemos para conquistarlo. Si aun antes de intentarlo asumimos el fracaso, y peor aún, el gran cáncer de todo sueño, el miedo; jamás hermano mío, abrazaremos la verdadera felicidad.

Si crees que tus sueños son imposibles, tranquilo, no eres el único que piensa eso, voltea a tu alrededor, somos muchos soñadores como tú. Y al igual que tú, yo también alguna vez pensé lo mismo, y descubrí que quizás si existen los imposibles, pero solo en cierto punto de la vida, en un fragmento histórico de nuestra propia existencia. No te digo ni te invito a la resignación ¡eso nunca!. La resignación es la felicidad a la que se aferran los débiles y los cobardes. Si crees que algún sueño es imposible en este momento, sereno, no desesperes, tan solo lucha por abrirte paso poco a poco, hasta lograr divisar nuevamente el camino de aquel sueño que creíamos imposible, y retomemos la convicción y el coraje que nos impulsa a alcanzarlo.

Entonces, que lo imposible sea tan sólo un obstáculo que nos ayude a pensar y crecer, y no una concepción que nos limite a luchar. ¡Nunca te resignes... nos vemos en las estrellas!

El Ideal

En estos tiempos la palabra “ideal” ha dejado de ser motivo de inspiración, lucha, abnegación y desafío como lo era antes en sus inicios, pues ahora han embozado su verdadero valor, para convertirlo pues, en un sueño propio que jamás se podrá ver realizado. Los moralistas nos dicen que debemos tener ideales propios, pero nos impiden su realización si esto afecta sus principios divinos, más si el ideal que tratamos de llevar a cabo es de carácter libertario.

Entonces, si uno quiere defender su ideal ¿cómo lo haremos? ¿Obedeciendo lo que nos dictan los moralistas, religiosos y los intelectuales de hoy? y, si nuestro ideal es libertario ¿nos conformáremos con solo ver como todo aquello que nos impide llevarlo a cabo, en vez de menguar, crece y se vuelve mas fuerte? Quizás muchos de nosotros digamos que no, que jamás nos resignaremos, que por el contrario seguiremos en lucha, pero,¿cómo dejaremos de ser espectadores y convertirnos en protagonistas de nuestra propia vida?. La única manera de conseguirlo es manteniendo el coraje y la actitud que en un principio nos despertó del estado de sosiego al que nos han sometido. Pero también, debemos recordar que no solo esos dos factores son lo que necesitamos, pues igualmente debemos tener los conocimientos con los cuales defendamos nuestro ideal bien fundamentados, ya que de no existir tales cimientos ni algún tipo de base sólida y real, eso no dejara de ser pura mera fantasía personal. Es por eso, que, debemos leer libros, folletos, zines, periódicos, etc., así mismo ver películas, documentales, etc., o en su caso platicar e intercambiar puntos de vista con otras personas con las que podemos contar, y algo muy importante que no debemos olvidar son los debates, importantes para la formación de criterios amplios.

¿y cómo pretendemos exponer nuestras ideas a los demás? Muchos nos dicen que no debemos dejar que las opiniones de los demás trunquen nuestros propósitos, y si, eso es muy cierto, pero también recordemos que no debemos caer en el error de hermetizar nuestra mente, y por ende nuestras ideas. Debemos estar abiertos a críticas, pero así, del mismo modo, aprender a diferenciar cuales son las que nos pueden ayudar a ampliar nuestro criterio y cuales son simples criticas de necios o ignorantes, ya que durante el transcurso de nuestra vida escucharemos frases como “¿para que pierdes el tiempo tratando de cambiar el mundo?” “eso es solo una utopía, jamás podrás conseguirlo”, “disfruta tu vida y deja de desperdiciarla con tanta basura ilusoria”, “tu no naciste para cambiar al mundo”, “para que te pones contra el gobierno, nunca vas a cambiarlo”, “en vez de pelear por tonterías dedícate a otras cosas, disfruta tu vida” la lista de ejemplos es interminable, pero lo que trato de exponer con esto es que, muchos que no tengan bien fundamentados sus principios pueden ser fácilmente disuadidos a dejar eso por lo que tanto luchan, o mas bien seria, por lo que lucharon.

Si, quizás no podremos jamás ni viviendo doscientos años cambiar al mundo, pero tampoco debemos dejar que el mundo nos cambie a nosotros con este tipo de vida al que tratan de someternos. Así que el solo hecho de no desistir en nuestra lucha es un gane a nuestro favor, ¿qué esto nunca dejara de ser una utopía? Eso depende de la dedicación de cada uno y la única forma de hacerlo completamente verdadero es luchando de manera colectiva.