Estas líneas van para ti, para el ausente; para el callado; para el tirano; para el servicial; para el grande; para el cobarde; para el padre; para el hijo; para el que lo es todo... menos humano.
Tú y yo, sabemos quien eres, yo conozco tu debilidad, pues sé de que estas hecho, y con ese pequeño detalle ¡mira que se te puede destruir!
No me malinterpretes, no te odio, pues no podría hacerlo, tan sólo detesto lo que representas, y no lo que eres, pues lo que eres en mi ya fue consumido.
Lo único que lamento es ver que mis hermanos sean tan ignorantes para aceptar tu origen. Tan cobardes para darte sus logros y achacarse a sí mismos sus derrotas.
No logro entender porque eres tan arrogante e hipócrita, porque te divorciaste de mi madre tierra, dejando huérfana a tu hija la humanidad. Porque te olvidaste de ella, porque la culpas del olvido, si el único pusilánime eres tú.
Te habla... eres sordo. Estas tan arriba que no la oyes.
Te busca... no la miras. ¿Será a caso que ya te hastiaste de ella; será que tu cuello esta fatigado de estar inclinado a la pendiente?
¿Por qué no bajas? Si eres tan fuerte como dice mi hermana ¿por qué no bajas?
Con todas tus historias épicas no eres lo suficientemente valeroso para enfrentar a tus hijos.
Te diré algo, si llegas a bajar, no trates de ser como aquel padre que después de años de ausencia viene a justificarse.
¿Qué te tengo que pedir perdón? ¿Qué no te puedo ver? ¡que estupidez! Más que pedirte perdón, creo que tienes mucho que explicarme, más que tratar de verte, te pediré que me hables. Te exigiré respuestas para mi y mi hermana.
¡Charlatán de primera! Te quieres llevar el crédito de lo que tanto esfuerzo le costó a mi madre, y ahora hasta te atreves a decir que tu mismo la creaste. Vienes a decirle eso a mi hermana. No te das cuenta que tu para mi made eres muy joven con escasos cinco mil años. Tanto me ha dicho y contado mi hermana de ti, que creo que no se ha dado cuenta que su lengua se le descarrió, que comienza en su cerebro y concluye en sus oídos, que lo que cree escuchar de ti, en realidad solo lo piensa ella misma. Pero lo cree tan real porque le llega a sus tímpanos. Entonces, no eres mas que rumores en los oídos de una hermana, pero está tan acostumbrada a ti, que te ha tratado de hacer real.
Pues bien, ¿cómo explicar lo siguiente? es duro, pero real.
Todo comenzó hace más de cinco mil años, cuando mi hermana empezaba a hablar. Era su infancia. Vivía en un lugar llamado Mesopotamia, allá lejos de donde estamos ahora. En fin, por esos entonces a mi hermana le sobraba mucho tiempo libre, y tú sabes que como cualquier niño desocupado, su mente retoza. Fue cuando notó la ausencia de un padre e imagino uno. De ahí surgiste, pero para esos entonces tu nombre no era el actual.
Tiempo después mi hermana se fraccionó en pequeños gajos sociales, pero como ya le gustaba la idea de ti, no pudo desprenderse de esta misma, y por el contrario, te llevó en cada gajo, y cada uno te asigno un nombre y una peculiaridad. Y así, poco a poco te divulgaste. Algunos te hicieron gordo, otros flaco, otros por su parte te hicieron anatómicamente bonito y otros por su parte feo. En conclusión, te moldearon a su gusto y forma.
Pero llego el momento en que a mi hermana le pareciste redundante y opto por unificarte de todos los gajos y darte todas las cualidades que representarían todas las cosas que no podía explicarse, así como un solo nombre, pequeño pero conciso. Naciendo precisamente tus actuales cuatro letras. Pero ella se aburriría de ti solamente, es por eso que como buen padre fuiste convertido en su héroe, y como buen superhéroe, tendrías que tener un Némesis, algo que fuera lo opuesto a ti, la otra cara de la moneda; el polo opuesto.
Ah... como se divertía mi hermana contigo, jugaban a que juntos con ayuda de tu mancuerna derrotarían a tu enemigo, a que tú eras el bueno y él el malo. Pero tanto a durado el juego que mi hermana ya no quiere parar de jugar; su mente y su lengua te han hecho parte de ella.
De tanto en tanto charlo con ella y me doy cuenta que tiene miedo de dejar de jugar, de aceptar que ella misma te creó, que tan solo eres el resultado de su imaginación ante los sucesos que para ese entonces no podía razonar; que solo estas en su mente. He notado que tiene temor de admitir la ironía de que el ser mas poderoso que conoce es una invención de sí misma, de que aquel ente omnipotente y supremo puede ser abatido con un simple pensamiento maduro y realista.
No sé si mi hermana algún día despierte de su juego infantil, o si morirá deseando poder verte. Lo que si sé, es que tu para mi ya no eres real, que ya por fin desperté de ese letargo. Que asumí la responsabilidad de mis actos, aunque eso implique aceptar tanto derrotas como triunfos como míos. Que mirar arriba o abajo da igual, pues hay la misma ausencia por ambas partes. Que la única fuerza que necesito aceptar es en la de mi propio ser. Que no necesito crearte para después adorarte. Que no podemos seguir inferiorizándonos ante ti, producto mental. Que no debemos abusar de la ignorancia para acabar con los que realmente existen.
Otra cosa que también sé, es que no podemos seguir inmersos en una historia infantil que ahora utilizan para dominar y esclavizar.
“Antes fuiste un sueño.... ahora eres una pesadilla”
Tú y yo, sabemos quien eres, yo conozco tu debilidad, pues sé de que estas hecho, y con ese pequeño detalle ¡mira que se te puede destruir!
No me malinterpretes, no te odio, pues no podría hacerlo, tan sólo detesto lo que representas, y no lo que eres, pues lo que eres en mi ya fue consumido.
Lo único que lamento es ver que mis hermanos sean tan ignorantes para aceptar tu origen. Tan cobardes para darte sus logros y achacarse a sí mismos sus derrotas.
No logro entender porque eres tan arrogante e hipócrita, porque te divorciaste de mi madre tierra, dejando huérfana a tu hija la humanidad. Porque te olvidaste de ella, porque la culpas del olvido, si el único pusilánime eres tú.
Te habla... eres sordo. Estas tan arriba que no la oyes.
Te busca... no la miras. ¿Será a caso que ya te hastiaste de ella; será que tu cuello esta fatigado de estar inclinado a la pendiente?
¿Por qué no bajas? Si eres tan fuerte como dice mi hermana ¿por qué no bajas?
Con todas tus historias épicas no eres lo suficientemente valeroso para enfrentar a tus hijos.
Te diré algo, si llegas a bajar, no trates de ser como aquel padre que después de años de ausencia viene a justificarse.
¿Qué te tengo que pedir perdón? ¿Qué no te puedo ver? ¡que estupidez! Más que pedirte perdón, creo que tienes mucho que explicarme, más que tratar de verte, te pediré que me hables. Te exigiré respuestas para mi y mi hermana.
¡Charlatán de primera! Te quieres llevar el crédito de lo que tanto esfuerzo le costó a mi madre, y ahora hasta te atreves a decir que tu mismo la creaste. Vienes a decirle eso a mi hermana. No te das cuenta que tu para mi made eres muy joven con escasos cinco mil años. Tanto me ha dicho y contado mi hermana de ti, que creo que no se ha dado cuenta que su lengua se le descarrió, que comienza en su cerebro y concluye en sus oídos, que lo que cree escuchar de ti, en realidad solo lo piensa ella misma. Pero lo cree tan real porque le llega a sus tímpanos. Entonces, no eres mas que rumores en los oídos de una hermana, pero está tan acostumbrada a ti, que te ha tratado de hacer real.
Pues bien, ¿cómo explicar lo siguiente? es duro, pero real.
Todo comenzó hace más de cinco mil años, cuando mi hermana empezaba a hablar. Era su infancia. Vivía en un lugar llamado Mesopotamia, allá lejos de donde estamos ahora. En fin, por esos entonces a mi hermana le sobraba mucho tiempo libre, y tú sabes que como cualquier niño desocupado, su mente retoza. Fue cuando notó la ausencia de un padre e imagino uno. De ahí surgiste, pero para esos entonces tu nombre no era el actual.
Tiempo después mi hermana se fraccionó en pequeños gajos sociales, pero como ya le gustaba la idea de ti, no pudo desprenderse de esta misma, y por el contrario, te llevó en cada gajo, y cada uno te asigno un nombre y una peculiaridad. Y así, poco a poco te divulgaste. Algunos te hicieron gordo, otros flaco, otros por su parte te hicieron anatómicamente bonito y otros por su parte feo. En conclusión, te moldearon a su gusto y forma.
Pero llego el momento en que a mi hermana le pareciste redundante y opto por unificarte de todos los gajos y darte todas las cualidades que representarían todas las cosas que no podía explicarse, así como un solo nombre, pequeño pero conciso. Naciendo precisamente tus actuales cuatro letras. Pero ella se aburriría de ti solamente, es por eso que como buen padre fuiste convertido en su héroe, y como buen superhéroe, tendrías que tener un Némesis, algo que fuera lo opuesto a ti, la otra cara de la moneda; el polo opuesto.
Ah... como se divertía mi hermana contigo, jugaban a que juntos con ayuda de tu mancuerna derrotarían a tu enemigo, a que tú eras el bueno y él el malo. Pero tanto a durado el juego que mi hermana ya no quiere parar de jugar; su mente y su lengua te han hecho parte de ella.
De tanto en tanto charlo con ella y me doy cuenta que tiene miedo de dejar de jugar, de aceptar que ella misma te creó, que tan solo eres el resultado de su imaginación ante los sucesos que para ese entonces no podía razonar; que solo estas en su mente. He notado que tiene temor de admitir la ironía de que el ser mas poderoso que conoce es una invención de sí misma, de que aquel ente omnipotente y supremo puede ser abatido con un simple pensamiento maduro y realista.
No sé si mi hermana algún día despierte de su juego infantil, o si morirá deseando poder verte. Lo que si sé, es que tu para mi ya no eres real, que ya por fin desperté de ese letargo. Que asumí la responsabilidad de mis actos, aunque eso implique aceptar tanto derrotas como triunfos como míos. Que mirar arriba o abajo da igual, pues hay la misma ausencia por ambas partes. Que la única fuerza que necesito aceptar es en la de mi propio ser. Que no necesito crearte para después adorarte. Que no podemos seguir inferiorizándonos ante ti, producto mental. Que no debemos abusar de la ignorancia para acabar con los que realmente existen.
Otra cosa que también sé, es que no podemos seguir inmersos en una historia infantil que ahora utilizan para dominar y esclavizar.
“Antes fuiste un sueño.... ahora eres una pesadilla”

No hay comentarios:
Publicar un comentario