martes, 16 de diciembre de 2008

El Ideal

En estos tiempos la palabra “ideal” ha dejado de ser motivo de inspiración, lucha, abnegación y desafío como lo era antes en sus inicios, pues ahora han embozado su verdadero valor, para convertirlo pues, en un sueño propio que jamás se podrá ver realizado. Los moralistas nos dicen que debemos tener ideales propios, pero nos impiden su realización si esto afecta sus principios divinos, más si el ideal que tratamos de llevar a cabo es de carácter libertario.

Entonces, si uno quiere defender su ideal ¿cómo lo haremos? ¿Obedeciendo lo que nos dictan los moralistas, religiosos y los intelectuales de hoy? y, si nuestro ideal es libertario ¿nos conformáremos con solo ver como todo aquello que nos impide llevarlo a cabo, en vez de menguar, crece y se vuelve mas fuerte? Quizás muchos de nosotros digamos que no, que jamás nos resignaremos, que por el contrario seguiremos en lucha, pero,¿cómo dejaremos de ser espectadores y convertirnos en protagonistas de nuestra propia vida?. La única manera de conseguirlo es manteniendo el coraje y la actitud que en un principio nos despertó del estado de sosiego al que nos han sometido. Pero también, debemos recordar que no solo esos dos factores son lo que necesitamos, pues igualmente debemos tener los conocimientos con los cuales defendamos nuestro ideal bien fundamentados, ya que de no existir tales cimientos ni algún tipo de base sólida y real, eso no dejara de ser pura mera fantasía personal. Es por eso, que, debemos leer libros, folletos, zines, periódicos, etc., así mismo ver películas, documentales, etc., o en su caso platicar e intercambiar puntos de vista con otras personas con las que podemos contar, y algo muy importante que no debemos olvidar son los debates, importantes para la formación de criterios amplios.

¿y cómo pretendemos exponer nuestras ideas a los demás? Muchos nos dicen que no debemos dejar que las opiniones de los demás trunquen nuestros propósitos, y si, eso es muy cierto, pero también recordemos que no debemos caer en el error de hermetizar nuestra mente, y por ende nuestras ideas. Debemos estar abiertos a críticas, pero así, del mismo modo, aprender a diferenciar cuales son las que nos pueden ayudar a ampliar nuestro criterio y cuales son simples criticas de necios o ignorantes, ya que durante el transcurso de nuestra vida escucharemos frases como “¿para que pierdes el tiempo tratando de cambiar el mundo?” “eso es solo una utopía, jamás podrás conseguirlo”, “disfruta tu vida y deja de desperdiciarla con tanta basura ilusoria”, “tu no naciste para cambiar al mundo”, “para que te pones contra el gobierno, nunca vas a cambiarlo”, “en vez de pelear por tonterías dedícate a otras cosas, disfruta tu vida” la lista de ejemplos es interminable, pero lo que trato de exponer con esto es que, muchos que no tengan bien fundamentados sus principios pueden ser fácilmente disuadidos a dejar eso por lo que tanto luchan, o mas bien seria, por lo que lucharon.

Si, quizás no podremos jamás ni viviendo doscientos años cambiar al mundo, pero tampoco debemos dejar que el mundo nos cambie a nosotros con este tipo de vida al que tratan de someternos. Así que el solo hecho de no desistir en nuestra lucha es un gane a nuestro favor, ¿qué esto nunca dejara de ser una utopía? Eso depende de la dedicación de cada uno y la única forma de hacerlo completamente verdadero es luchando de manera colectiva.

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